MARGARITA (O EL DIRECTOR EXPUESTO)

La tensión que experimentamos al hacer una entrevista o un ejercicio documental similar depende en gran parte de qué tanto podamos o no manipular el resultado. Es muy cómodo saber que sólo el interlocutor será visto, oído o leído: que cualquier despropósito nuestro quedará registrado únicamente para nosotros. La editabilidad del material es una cualidad que solemos dar por hecho. Recortar fragmentos exaltando destellos de inteligencia y renunciando a tonterías y titubeos que nos colocarían en desventaja respecto de la persona que tuvimos enfrente, siempre es tentador. (A ella sí hay que dejarla hablar: que se escuche, que sea auténtica, errática pero suficientemente coherente).

Recuerdo mi angustia cuando, siendo estudiante de antropología, debía mostrar a alguien mis entrevistas, o las ocasiones en las que he tenido que hablar en público. El terror que me produce quedar como una imbécil por mi incompetencia verbal —mi habla espontánea jamás le ha hecho justicia a mi intelecto—, me ha atormentado al grado de provocarme gastritis previas y posteriores al acto.

Creo que es por esto que ver Margarita me redimió un poco.

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Margarita es un bello largometraje documental que muestra algunas conversaciones entre Bruno Santamaría1, director de la película, y Margarita, una mujer que vive en la calle en la Ciudad de México, a unos metros de su casa. El entusiasmo de Bruno con esta mujer se debe, más allá de sus extravagancias, a la intriga que le genera su pasado. Lo más increíble, junto al hecho de que tuvo una vida acomodada, es que fue actriz: participó en la película Eva y Darío (1972).

Llama mucho la atención ver al joven director frente a la cámara sentado junto a Margarita. La horizontalidad que para Bruno, según comentó en una entrevista, es relevante, aquí se hace evidente; su presencia desconcierta al principio, pero pronto consigue que lo reconozcamos como otro personaje: un hombre cuya generosidad parece guiar su disposición a exponerse: a cagarla delante de todos. Pero esto no ocurre.

Bruno es un hombre orquesta. Sin embargo, sus decisiones técnicas, condicionadas aparentemente por los recursos disponibles, se perciben, más bien, como decisiones estéticas. Existen circunstancias ineludibles como el hecho de que sólo él pudo haber grabado a Margarita, pero éstas son bien aprovechadas y participan como elementos narrativos en la construcción del retrato de su amistad con ella. A esto hay que sumar la pertinencia de cada movimiento: la preparación con que aguarda la llegada de Margarita o, ya estando con ella, de algún hallazgo.

El temperamento complejo y a veces volátil de Margarita justifica (exige) planos secuencia larguísimos que recogen diálogos íntimos, raros y conmovedores; de pronto, de la demencia emergen momentos de lucidez memorables. Con frases involuntariamente aleccionadoras y risibles —por la verdad que expresan—, Margarita nos pone a pensar. De principio a fin, Bruno opta por respetar la voluntad de su numen y el flujo natural de su conversación. La cortesía con que se dirige a ella, la seriedad incluso ante lo que para muchos en la sala resultó cómico, son emocionantes y hacen del documental un elogio de la sinceridad.

Como parte del Jurado Mezcal de la edición 31 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, me siento satisfecha y feliz por haber podido otorgar, junto con mis compañeros, una merecida mención especial a este largometraje documental. Deseo que quien lea esto tenga la oportunidad de ver Margarita y emocionarse con él como las treinta personas que, tras haber visto diecinueve películas mexicanas en competencia por el Premio Mezcal, consideramos a ésta una de las dos más relevantes.

Larga vida a Margarita.

 

1 Bruno Santamaría es estudiante del Centro de Capacitación Cinematográfica en la Ciudad de México. El estreno nacional de Margarita, su ópera prima, tuvo lugar en la edición 31 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara. El tráiler del documental puede verse aquí: https://vimeo.com/157243565

 

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Debra Figueroa

Estudiante de Comunicación Pública en la Universidad de Guadalajara.
~ ventanasabiertas.com

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